U. Mayor y Hogar de Cristo inician curso internacional para potenciar el arte y el autoempleo en personas con discapacidad
Veinte alumnos participan del programa InclusiVET, financiado por la Unión Europea y desarrollado en seis países de Europa y América Latina.
La Universidad Mayor, a través de la Escuela de Terapia Ocupacional, dio inicio al curso de formación internacional del proyecto InclusiVET, iniciativa financiada por la Unión Europea que busca fortalecer habilidades artísticas, artesanales y de autoempleo en personas con discapacidad y sus cuidadores.
El programa, que reúne a instituciones de Croacia, España, Grecia, Lituania, Perú y Chile, apunta no solo al desarrollo creativo individual, sino también a la gestión de obras, el acceso a festivales y redes de apoyo, el uso de tecnologías asistivas y el conocimiento de normativas inclusivas.
En Chile, el proyecto es impulsado por la Universidad Mayor junto al Hogar de Cristo. Las clases se realizan los martes, miércoles y jueves en el campus Manuel Montt y contemplan tres módulos: Desarrollo Personal, Apoyo y Redes, y Emprendimiento. El programa finalizará a fines de mayo con un gran evento cultural que será organizado por los propios alumnos con apoyo de los docentes.
El grupo es diverso: incluye personas sordas alfabetizadas, personas ciegas y personas con discapacidad física, intelectual y psíquica, además de músicos, artesanos y artistas visuales. Entre los 20 participantes también hay profesionales y cuidadores, quienes representan cerca de un 20% del total.


Al respecto, la directora de la Escuela de Terapia Ocupacional, Orquídea Miranda, explica que el material pedagógico quedará disponible en una plataforma internacional para que pueda ser adaptado y utilizado en otros países. “La idea es tejer redes. Se pretende que cualquiera pueda tomar esta planificación, que incluye sesiones y actividades detalladas, y replicarla. Después del curso revisaremos las experiencias en todos los países y avanzaremos en un proceso de transferibilidad, que en nuestro caso incluirá webinars dirigidos a países latinoamericanos con menos recursos”.
Desde el Hogar de Cristo, María Isabel Robles subraya el carácter innovador del programa. “Este proyecto convoca distintos saberes y experiencias, lo que en discapacidad es muy valioso. Participan terapeutas ocupacionales, trabajadores sociales, ingenieros y otros profesionales que aportan a una malla curricular pertinente y orientada a la inserción laboral”. Añade que uno de los principales aportes es relevar las artes como vía real de inclusión económica. “Las artes y la cultura suelen verse como un hobby, pero aquí se busca transformarlas en una herramienta concreta para la generación de ingresos y el desarrollo personal”.

Entre los estudiantes participa Luna Calderón, artista visual de 34 años y vecina de Providencia. “Me estaba costando mucho encontrar trabajo relacionado con lo que estudié. Me enviaron esta propuesta, postulé y quedé. Hasta ahora me ha parecido muy interesante; lo he pasado bien y espero explorar habilidades nuevas. Me gustaría convertirme en gestora cultural”, comenta.
Renato Villagra, músico de 32 años de San Miguel, también valora la oportunidad. “Trabajo cien por ciento en música, con violín y batería. Me interesó el curso para adquirir habilidades en gestión, proyectos y desarrollo personal. Quiero acceder a más oportunidades y que este tipo de iniciativas pueda expandirse a otros lugares. Hay grandes personas y buenos profesionales, y eso ayuda mucho”, sostiene.
El proyecto contempla una reunión internacional en Croacia a mediados de año, además de un ciclo de seminarios virtuales programado para el segundo semestre de 2026, con foco en países latinoamericanos como Bolivia, Nicaragua y El Salvador.
