Estudiante de Medicina terminó entre los ocho mejores de su categoría en el IRONMAN 70.3 de Niza

Joaquín Santibáñez, de 21 años, completó la exigente prueba en 4 horas, 27 minutos y 54 segundos. El alumno de tercer año fue, además, el primer chileno, latinoamericano y americano en la clasificación general de grupos de edad.

 

Una destacada actuación tuvo el estudiante de Medicina de la Universidad Mayor, Joaquín Santibáñez, en el Campeonato Mundial IRONMAN 70.3, disputado el 12 y 13 de septiembre en Niza, Francia. Con solo 21 años, el triatleta completó los 1,9 kilómetros de natación, 90 kilómetros de ciclismo y 21,1 kilómetros de carrera en 4:27:54, resultado que le permitió ubicarse octavo en la categoría 18-24 años y 27° en la clasificación general Age Group. Fue, además, el primer chileno, latinoamericano y americano en esta clasificación. 

El resultado adquiere especial relevancia considerando las dificultades que enfrentó durante su preparación. En marzo sufrió un edema óseo en el tercer metatarsiano que lo mantuvo varios meses sin correr y recién a comienzos de julio pudo retomar progresivamente esta disciplina. A esto se sumó una periostitis en ambas piernas durante las semanas previas al Mundial. 

“Terminar dentro del top 10 mundial fue una sorpresa muy positiva y me demostró que puedo competir a ese nivel”, dice Santibáñez, quien llegó a Niza sin grandes expectativas debido a las dificultades que había enfrentado durante el año. 

Pese a ello, sus registros fueron 25:58 en natación, 2:32:56 en ciclismo y 1:21:19 en la media maratón. Para esta última etapa optó, junto con su entrenador, por una estrategia controlada debido a la falta de kilómetros acumulados y las altas temperaturas. 

Respaldo de la U. Mayor 

Compatibilizar el alto rendimiento deportivo con tercer año de Medicina también significó un desafío. Para facilitar su participación en el Mundial, la Universidad Mayor coordinó parte de sus actividades académicas y permitió que viajara con anticipación a Francia para adaptarse al clima y reconocer el circuito. 

“Hicimos mucha reprogramación de actividades, cambiamos sus rotaciones clínicas, sus rotaciones por simulaciones, cambiamos también su fecha de pruebas. Hicimos todos los cambios posibles para que él pudiese asistir”, explica Fiorella Palumbo, coordinadora académica de Primer Ciclo de la Escuela de Medicina. 

Para Santibáñez, este apoyo fue clave. “Que la Universidad me permitiera viajar con anticipación fue muy importante porque me dio la posibilidad de conocer bien un circuito extremadamente técnico, adaptarme al calor y llegar tranquilo a la competencia”. 

Por su parte, Francisca Barake, directora docente de la Escuela de Medicina, destaca el trabajo coordinado para acompañar al estudiante. “Es un orgullo para la escuela que alumnos puedan competir en deportes de alto nivel. Esto requiere una preparación tanto del alumno como de la escuela para poder apoyarlo y esto se hizo de forma coordinada”, dice. 

Del triunfo en Pucón al Mundial 

Santibáñez practica triatlón desde los 15 años y actualmente dedica entre cuatro y cinco horas diarias al entrenamiento, además de sus responsabilidades académicas. Su clasificación al Mundial se produjo tras ganar la categoría 18-24 años del IRONMAN 70.3 de Pucón, logro que también consiguió en 2024 y 2025. 

La experiencia en Niza, asegura, le permitió conocer de cerca el nivel de la competencia internacional y detectar los aspectos que deberá seguir trabajando. “Ahora conozco mejor el nivel mundial y sé con mayor claridad qué tengo que trabajar”, afirma. 

Su próximo objetivo ya está definido: volver a clasificar al Mundial IRONMAN 70.3 de 2027, que se disputará en Chattanooga, Tennessee, Estados Unidos, nuevamente a través de un cupo en el IRONMAN 70.3 de Pucón.