Rojas Vade: del relato a la sospecha

El académico de Psicología UM, Rodolfo Bächler, escribe opinnión en La Tercera el sábado 18 de abril de 2026.


Lo ocurrido con Rodrigo Rojas Vade no es solo una historia individual, sino la señal de algo más amplio: la creciente fragilidad emocional sobre la que hoy descansa la política. Si antes esta aspiraba a sostenerse en programas e instituciones, hoy la legitimidad exige encarnar una experiencia y movilizar afectos que interpelen.

Este desplazamiento atraviesa todo el espectro: desde la emocionalidad en la campaña de Gabriel Boric, hasta el orden en la de José Antonio Kast. En ambos casos, más que un programa, se puso en juego una forma de sentir.Este giro tiene la potencia de visibilizar injusticias antes ignoradas, pero introduce una vulnerabilidad estructural. Cuando la política
se organiza en torno a relatos personales, la confianza deja de ser institucional para volverse precaria. El caso Rojas Vade condensa este tránsito de forma paradigmática: primero, la identificación afectiva con un cuerpo que encarna el
malestar; luego, el quiebre de la credibilidad, y finalmente, la sospecha permanente.

Lo que se deteriora no es solo la imagen de una persona, sino la posibilidad misma de sostener vínculos en el espacio público. Si la legitimidad depende de la veracidad de testimonios individuales, cada fractura amplifica la sensación de que todo es una puesta en escena. El resultado es un péndulo peligroso que oscila entre la adhesión emocional y la desconfianza radical, restándole densidad a la política y volviéndola incapaz de sostener proyectos en el tiempo.

Rodolfo Bächler
Académico de la Escuela de
Psicología, Universidad Mayor