Escuela de Obstetricia fortalece la formación en oncología y cuidados paliativos con simulación clínica de alta fidelidad

A través de un caso clínico de cáncer de ovario en estadio IV, estudiantes de cuarto año desarrollan competencias en el manejo integral de pacientes oncológicos y sus familias, en línea con las recomendaciones internacionales y la legislación vigente sobre cuidados paliativos.


 

Enfrentar el diagnóstico y tratamiento de una paciente de 60 años con cáncer de ovario en etapa avanzada es el desafío que asumen estudiantes de cuarto año de la Escuela de Obstetricia y Puericultura de la Universidad Mayor, durante una simulación clínica de alta fidelidad desarrollada en el Centro de Simulación Clínica del campus Huechuraba. La actividad, que forma parte de la asignatura Matronería II, busca prepararlas para el manejo integral de pacientes oncológicos antes de su ingreso a los campos clínicos.

En el ejercicio, las futuras matronas asumen funciones propias de una unidad de ginecología, donde deben evaluar y controlar el dolor mediante terapia subcutánea con morfina, educar a la paciente respecto de su tratamiento y continuidad de cuidados en el domicilio, coordinar su derivación a la red asistencial y entregar contención emocional tanto a ella como a su familia.

La experiencia incorpora pacientes estandarizados, representados por actores especialmente entrenados para recrear situaciones clínicas con un alto grado de realismo. Esta metodología permite desarrollar habilidades técnicas, comunicacionales y de toma de decisiones en un entorno seguro, favoreciendo un aprendizaje práctico y centrado en la persona.

La actividad es liderada por la docente y matrona Bárbara Torrealba, alumni de la Universidad Mayor, especialista en oncología y asesoría genética en cáncer hereditario, con magíster en Tratamiento del Dolor por la Universidad de Salamanca y con formación internacional en la Clínica Mayo (Estados Unidos) y el Hospital Universitario La Paz (España).

Torrealba explica que la simulación busca preparar a las estudiantes para enfrentar escenarios clínicos complejos desde una perspectiva integral. "Buscamos que desarrollen no solo competencias clínicas, como el manejo del dolor y la administración de tratamientos, sino también habilidades para acompañar a la paciente y su familia desde una mirada humana. Los cuidados paliativos consideran las dimensiones físicas, emocionales, sociales y espirituales de la persona, y la simulación con pacientes estandarizados nos permite fortalecer esas capacidades en un entorno seguro antes del contacto con pacientes reales".

Por su parte, la directora del Centro de Simulación Clínica de la Universidad Mayor, Gema Jaramillo, destaca el valor formativo de esta metodología para preparar a los futuros profesionales de la salud.

"Lo que acabamos de ver es una simulación de alta fidelidad, donde buscamos que el estudiante viva la atención como si estuviera frente a un paciente real. Para ello contamos con actores especialmente entrenados, además de un equipo técnico que recrea cada detalle del escenario clínico. Esta metodología no solo fortalece el aprendizaje de procedimientos, sino que también contribuye a humanizar la atención, permitiendo que los futuros profesionales desarrollen empatía, comunicación y toma de decisiones en un entorno seguro, con foco en la seguridad del paciente".

El entrenamiento en simulación forma parte del programa formativo previo a las prácticas clínicas y responde a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y de sociedades científicas internacionales que promueven la integración temprana de los cuidados paliativos en pacientes oncológicos. Asimismo, se alinea con la Ley 21.375 que fortalece el acceso a estos cuidados en Chile y releva la formación de los profesionales de la salud en esta materia.