Comités de Aplicación UM se capacitaron en evaluación de ambientes laborales y salud mental

Por cuarto año consecutivo, los integrantes de los ocho comités representantes de los campus actualizaron conocimientos sobre las normativas de la SUSESO y las nuevas implicancias de la Ley Karin, consolidando una gestión que mantiene a la institución con indicadores de riesgo psicosocial bajo.


 

Fortalecer la salud mental y garantizar entornos de trabajo seguros y saludables es un eje prioritario para la Universidad Mayor. En ese marco, los integrantes de los ocho Comités de Aplicación (CDA),  se reunieron en el Centro Cultural de la Mutual de Seguridad para participar en su encuentro anual de evaluación y actualización técnica del protocolo CEAL-SM (Cuestionario de Evaluación de Ambientes Laborales y Salud Mental).

Los Comités de Aplicación son organismos conformados por representantes de los colaboradores y representantes de la Universidad, quienes están encargados (por ley) de liderar, coordinar y resguardar la transparencia de este proceso en cada uno de los campus. En esta ocasión participaron los integrantes de los comités de aplicación, que están conformados de manera bipartita por representantes de la institución y de los trabajadores, en este caso, del comité paritario y del sindicato.

Así, la jornada presencial, realizada el pasado miércoles 10 de junio, permitió instruirlos frente a las exigencias regulatorias de la Superintendencia de Seguridad Social (SUSESO).

El analista de Desarrollo Organizacional de la Dirección de Personas y encargado de la gestión del protocolo en la institución, Alex Uribe, valoró positivamente la actividad y detalló que “se realizó un curso impartido por una relatora experta de la Mutual de Seguridad y generamos un espacio de reflexión para analizar cómo cada comité implementó la encuesta e identificar las mejores prácticas territoriales”.

Articulación con la Ley Karin

Durante el encuentro, los participantes profundizaron en el instrumento de evaluación, el cual consta de 12 dimensiones orientadas a medir variables críticas como la carga de trabajo, las exigencias emocionales, la calidad del liderazgo, el reconocimiento y el sentido de vulnerabilidad.

El análisis de estas métricas permite diseñar medidas preventivas oportunas, las cuales hoy se articulan de manera directa con las directrices de la Ley 21.643, conocida públicamente como Ley Karin, sobre prevención y sanción del acoso laboral, sexual y la violencia en el trabajo.

Además, durante la actividad se analizó el plan de trabajo para la implementación de ambientes saludables en la Universidad, que está impulsado por la Dirección de Personas. 

Respecto del balance general de la gestión institucional, Uribe destacó el alto estándar alcanzado por la Universidad: “Hay que valorar el compromiso de los comités, considerando que es una labor voluntaria. A raíz de esto hemos cumplido con el 100% de los procesos solicitados por la autoridad y mantuvimos a todos nuestros campus en la categoría de riesgo bajo, lo que es un indicador muy positivo”.