Más mujeres, más ciencia
Tras más de una década de trabajo, la Universidad Mayor alcanzó la paridad de género en su cuerpo de investigadores de Santiago y Temuco, y hoy impulsa investigaciones más diversas, innovadoras y conectadas con los desafíos del país. Conoce la historia.
Durante los últimos 15 años, la investigación en la Universidad Mayor ha experimentado una transformación sostenida. De ser pionera en áreas como la Genómica y la Bioinformática a comienzos de 2010, hoy contamos con 16 centros de investigación y seis programas de doctorado, abarcando diversas áreas del conocimiento. Sin embargo, este crecimiento no solo se expresa en infraestructura o productividad académica, sino también en un cambio estructural: el aumento sostenido del liderazgo femenino en investigación.
“Hace 15 años, con Annette Trombert (actual directora de la Escuela de Biotecnología) éramos las únicas investigadoras entre puros hombres, y hoy ya somos 52”, recuerda la Dra. Nicole Trefault, parte del equipo fundador del Centro de Genómica y Bioinformática, junto al rector Dr. Patricio Manque. Su testimonio refleja una evolución que, lejos de ser fortuita, responde a una estrategia institucional de largo plazo.
Este avance ha sido posible gracias a políticas y proyectos de fortalecimiento institucional, entre ellos InES Género y Ciencia 2030, que instalaron la equidad de género como una prioridad dentro del quehacer investigativo. Un primer paso clave fue identificar aquellas áreas donde la participación femenina era menor, para luego implementar medidas concretas, como concursos académicos con enfoque de equidad y políticas que fomentaran la presencia de mujeres en cargos de liderazgo.

Los resultados hoy son visibles: hemos alcanzado la paridad de género en el cuerpo de investigadores, con mujeres liderando 25 escuelas y centros de investigación en Santiago y Temuco, cuatro en la Dirección de Doctorados y la Vicerrectoría de Investigación, encabezada por la Dra. Susana Cabello.
“Estamos convencidos de que las mejores soluciones surgen cuando incorporamos miradas diversas y generamos espacios donde todas y todos puedan aportar desde sus trayectorias”, explica la Dra. Cabello, vicerrectora de Investigación, quien agrega: “La equidad de género no solo es una condición de justicia, sino una forma de enriquecer la ciencia que hacemos y potenciar su impacto en la sociedad”.
Para fortalecer esta agenda, la U. ha impulsado múltiples iniciativas: cátedras y charlas con enfoque de género, un manual de lenguaje inclusivo, talleres formativos para académicas, fondos concursables orientados a esta línea, lo que permitió crear el Núcleo de Estudios de Género (NEG+). A ello se sumó el Premio Mujeres Investigadoras, que buscaba visibilizar el aporte femenino al desarrollo científico institucional.

La evidencia respalda este camino. Estudios internacionales muestran que equipos diversos alcanzan mayores niveles de innovación y productividad, una tendencia que también se refleja en la Universidad Mayor. Solo en 2025, académicas UM lideraron 100 proyectos de investigación, abordando temas como astronomía, nuevos materiales, políticas públicas, ciencias sociales y cáncer, ampliando los campos tradicionales de estudio.
El impacto alcanza también a la formación de nuevas generaciones, ya que el 53% de los actuales estudiantes de doctorado son mujeres, al igual que el 41% de sus egresadas, mientras que este año 158 mujeres ingresaron a carreras del área STEM.
La ciencia cambió, y la Universidad Mayor fue parte activa de ese proceso.

