Estudio relaciona la visión de los hombres frente a las tareas de la casa con sus resultados laborales

La investigación, publicada en la revista Feminist Economics, concluyó que quienes tienen posturas más igualitarias sobre el trabajo doméstico tienden a tener mejores empleos y mayores ingresos. El estudio tomó los datos de 1.500 personas adultas urbanas, entre 2016 y 2021.


Las tareas domésticas y el cuidado de los hijos suelen asociarse a la vida familiar, pero también pueden tener efectos en el ámbito laboral. Esa es una de las principales conclusiones de un estudio encabezado por Bárbara Flores, académica del Centro de Investigación en Economía y Políticas Sociales (CEAS) de la Universidad Mayor, junto a Ignacia Abufhele Milad (CEPAL), y publicado recientemente en la revista Feminist Economics.

La investigación analizó cómo las actitudes de los hombres frente a los roles de género influyen en aspectos como la participación laboral y la calidad del empleo. Para ello utilizaron datos del Estudio Longitudinal Social de Chile (ELSOC), una encuesta representativa de la población adulta urbana del país que siguió a 500 hombres y 950 mujeres entre los años 2016 y 2021.

Según explicó Flores, el período estudiado incluye acontecimientos que marcaron a Chile, como el movimiento feminista de 2018, el estallido social de 2019 y la pandemia. “Todos ellos pudieron influir tanto en las actitudes hacia los roles de género como en las dinámicas del mercado laboral. Por eso, más que atribuir los resultados a uno de estos eventos en particular, el estudio aprovecha este contexto para analizar los cambios en las creencias de las personas a lo largo del tiempo”, detalló.

Trabajo doméstico y empleo

Uno de los principales hallazgos fue que los hombres con una mirada más igualitaria sobre las tareas del hogar tendían a presentar una mayor inserción en empleos formales y mejores sueldos. En cambio, cuando el análisis se centró específicamente en el cuidado de los hijos, no se observó una relación directa con los resultados laborales.

Para las investigadoras, esto podría reflejar que el cuidado infantil sigue siendo visto socialmente como una responsabilidad principalmente femenina, lo que lleva a los hombres a sentir menor presión externa para participar en esta tarea en comparación con el trabajo doméstico.

Bárbara Flores destacó que los cambios culturales son importantes, pero que por sí solos no bastan para lograr una mayor igualdad. “Para avanzar hacia una mayor corresponsabilidad también se requieren políticas públicas y laborales que permitan compatibilizar mejor el empleo de hombres y mujeres, sin distinción, con las responsabilidades familiares”, analizó, agregando que el trabajo doméstico y el cuidado infantil representan dinámicas distintas, por lo que necesitan estrategias específicas.

“Es necesario seguir investigando la evolución de las normas sociales para diseñar políticas públicas más efectivas y avanzar hacia una distribución más equitativa del trabajo remunerado y no remunerado”, concluyó la investigadora.

Para revisar el detalle de la investigación, haz clic AQUÍ.