Investigadores descubrieron características genéticas únicas del cáncer bucal en Chile
El estudio, liderado por especialistas de la U. Mayor y otras instituciones, busca anticipar el diagnóstico de esta agresiva enfermedad, que tiene una mortalidad de casi el 50% en el país. Los resultados de trabajo abren la puerta a tratamientos menos invasivos y destacan el rol clave de los odontólogos en la prevención.
El consumo de tabaco y alcohol, sumado en menor medida al Virus del Papiloma Humano (VPH), son los principales factores de riesgo del cáncer bucal. En su etapa inicial, esta patología suele manifestarse a través de heridas en la lengua, el piso de la boca o el paladar, o bien como manchas negras, rojas o blancas.
Aunque en el país faltan cifras específicas actualizadas, la situación preocupa a los especialistas, ya que la enfermedad se está presentando en personas más jóvenes debido a nuevos hábitos de vida, su detección suele ser tardía y avanza en cuestión de meses.
“Como tenemos muchos linfonodos en cabeza y cuello, es muy fácil que una célula cancerosa viaje por estos ganglios linfáticos y acabe en metástasis. En Chile, este cáncer es realmente un problema de salud pública porque la mitad de las personas diagnosticadas fallecen”, advierte el Dr. Ricardo Ramires, investigador de la Escuela de Tecnología Médica de la Universidad Mayor.
Para enfrentar este escenario, el académico, junto al Dr. Sebastián Morales-Pison del Centro de Oncología de Precisión (COP) de la misma Universidad, y un equipo de investigadores de diversas instituciones de Chile y Brasil, lideró un estudio para encontrar las bases genéticas de las lesiones previas al cáncer oral en nuestro país.
Patrón genético distinto
Actualmente, el diagnóstico depende de la observación clínica y de biopsias tradicionales, métodos que no siempre logran predecir si una úlcera se volverá maligna. Por ello, la investigación, que fue publicada en la revista Molecular Biology Reports, analizó estas lesiones a nivel molecular.
Los resultados mostraron un patrón revelador: a diferencia de Europa y Asia, donde el cáncer oral suele asociarse a grandes alteraciones en los cromosomas, en los pacientes chilenos predominaron cambios genéticos pequeños y puntuales. Esto sugiere que, en la población local, la enfermedad sigue una ruta biológica diferente.
“Una de las aristas más importantes de esta investigación es el diseño de posibles tratamientos más específicos. Hoy, una persona con cáncer oral se debe someter a una cirugía que es tremendamente mutilante, además de recibir radioterapia. Al encontrar los genes de la enfermedad, se podría usar un fármaco ya existente y prescindir de la radioterapia. Tenemos que encontrar el talón de Aquiles de estos cánceres”, explica el investigador.
Rol de los dentistas
Fueron los propios odontólogos quienes llevaron esta problemática a los laboratorios. En ese contexto, el proyecto liderado por el Dr. Ramires contempla capacitar a cirujanos dentistas del sistema primario de salud para que evalúen más allá de los dientes y detecten, por ejemplo, modificaciones en la mucosa oral de manera oportuna.
A través de cursos online gratuitos, que ya comenzaron a impartirse en la Región de Atacama, el objetivo es concientizar a los profesionales. “La idea es ampliar esto y que los dentistas logren formar equipos multidisciplinarios junto a consejeros genéticos y tecnólogos médicos, para así abordar un problema que cada día es más complejo”, concluye.
