SIBILA: la plataforma desarrollada en la U. Mayor que utiliza IA para anticipar deslizamientos de tierra

Validada en un piloto realizado en el Santuario de la Naturaleza Yerba Loca, la iniciativa avanza hacia su aplicación como herramienta de apoyo para la gestión de riesgos del territorio. 


 

Convertir datos satelitales y ambientales en información predictiva para la gestión del territorio es la apuesta de SIBILA, una plataforma de inteligencia geoespacial que combina teledetección, datos multifuente e inteligencia artificial para apoyar la gestión de riesgos. 

La iniciativa fue impulsada por Dalia Marín a partir de su investigación de postgrado sobre susceptibilidad a remociones en masa, desarrollada en el Magíster de Teledetección de la U. Mayor con el respaldo académico del Centro de Observación de la Tierra HÉMERA. El equipo contó con Waldo Pérez como profesor guía e Idania Briceño y Paulina Vidal como investigadores asociados. 

“A partir de la tesis comencé a identificar una brecha muy clara: hoy existe una enorme disponibilidad de datos satelitales, climáticos y territoriales, pero transformar toda esa información en productos realmente útiles para decidir sigue requiriendo tiempo, recursos y conocimiento altamente especializado”, comenta Marín.  

Con el objetivo de cerrar esa brecha y gracias al financiamiento del programa VIU 2025 de ANID, SIBILA comenzó a transitar desde una investigación científica hacia una solución tecnológica. 

“Para HÉMERA, acompañar SIBILA ha significado impulsar una iniciativa que logró escalar hacia una solución tecnológica con aplicación concreta. Este proceso refleja el valor de vincular la formación de postgrado con la investigación aplicada y la innovación”, comenta Waldo Pérez, director del Centro Hémera U. Mayor. 

Del modelo científico al territorio 

Como parte de su validación en terreno, el proyecto desarrolló un piloto mediante un convenio con la Municipalidad de Lo Barnechea, en el Santuario de la Naturaleza Yerba Loca. “Haber pasado de una validación científica a un piloto con un municipio real nos permitió demostrar que SIBILA puede integrarse a procesos institucionales concretos de gestión territorial y toma de decisiones, y constituye un precedente clave para la siguiente etapa de implementación”, afirma la investigadora. 

Para Dalia, el desafío no consiste solamente en generar información geoespacial, sino en convertirla en conocimiento útil para quienes deben tomar decisiones. “Los usuarios no necesitan simplemente ‘otro mapa’. Necesitan datos técnicamente confiables, actualizables y trazables, que puedan incorporarse a sus procesos de trabajo”, plantea.

Aunque las remociones en masa constituyen el primer ámbito de aplicación, la visión de SIBILA apunta a desarrollar una arquitectura tecnológica que pueda incorporar progresivamente nuevos datos y desafíos asociados a minería, recursos hídricos, condiciones del suelo, infraestructura y escasez hídrica. 

“Nuestra meta es que esa capacidad permita a empresas e instituciones anticipar escenarios, reducir incertidumbre y tomar mejores decisiones”, concluye Marín. 

Apoyo U. Mayor en transferencia tecnológica 

SIBILA cuenta con el acompañamiento de la Dirección de Gestión Tecnológica, Innovación y Emprendimiento (DGTIE) de la Universidad Mayor, que asesora al proyecto en aspectos vinculados a estrategia comercial y transferencia tecnológica, además de entregar mentoría especializada en el marco del programa VIU. 

“Estamos avanzando junto a la Universidad en materias de propiedad intelectual, derecho de autor del software, protección de la marca SIBILA y estrategia de transferencia tecnológica. En ese proceso ha sido fundamental el acompañamiento de la DGTIE”, comenta Dalia Marín. 

Para Vanessa Maulén, Jefa de Innovación y Emprendimiento de la U. Mayor, la adjudicación del Fondo VIU ANID marcó un punto de inflexión para la iniciativa. “Fue un hito clave para SIBILA, porque nos permitió financiar el avance tecnológico en una etapa donde ese respaldo resulta determinante. Este instrumento es un gran aporte para valorizar la investigación en etapas tempranas y, en el caso de SIBILA, lo hemos visto reflejado en la construcción del modelo de negocio, la validación con actores del mercado y el ordenamiento de la estrategia de transferencia”, puntualiza.