Fonoaudióloga explica qué es la afasia, trastorno del lenguaje que llevó al retiro a Bruce Willis

Según explica Vanessa Carrillo, académica de la Universidad Mayor sede Temuco, el origen de su enfermedad es neurodegenerativo, es decir, que va empeorando a medida que transcurre el tiempo. “La principal sintomatología de la afasia progresiva primaria, que es la que padece el actor, son las dificultades para procesar el lenguaje y también para expresarlo”, aclara la especialista.


Esta semana los fanáticos del cine de acción sufrieron una pérdida irreparable. Bruce Willis, famoso por películas como “Duro de matar” y quien ha protagonizado decenas de títulos desde la década de 1980, anunció su retiro de la pantalla grande, a través de su familia. ¿El motivo? ¡Afasia!

Pero, en qué consiste esta enfermedad. Según explica la académica de la carrera de Fonoaudiología de la Universidad Mayor sede Temuco, Vanessa Carrillo, la afasia, en términos generales, es un trastorno del lenguaje adquirido, que puede afectar tanto la comprensión como la expresión del lenguaje.

Si bien hay distintas formas de que se produzca una afasia, siempre —agrega la especialista— tiene su origen en un daño neurológico o cerebral, consecuencia de un ataque cerebrovascular, un traumatismo encefalocraneano o un tumor, que son las causas más frecuentes.

Pero, también se asocia a enfermedades neurodegenerativas que van evolucionando con el tiempo y que empeoran la condición del paciente, y esta, precisamente, es la causa que origina la afasia progresiva primaria de Bruce Willis.

“Es una demencia frontotemporal que afecta, principalmente, el lóbulo frontal y temporal del lenguaje del cerebro. Además, estos lóbulos tienen funciones muy relevantes en lo que es el lenguaje, particularmente, en la expresión y también para comprender el lenguaje”, asegura la docente U. Mayor.

Cómo reconocerla

La sintomatología de este tipo de afasia se asocia a dificultades para procesar el lenguaje y también para expresarlo, es decir, los pacientes empiezan a tener problemas para encontrar las palabras y esos eventos comienzan a ser cada vez más significativos.

Además, empiezan a presentarse dificultades para comprender instrucciones y seguir órdenes. “Como esta afasia deriva de un tipo de demencia, también tenemos problemas de memoria asociados, que empiezan a comprometer la comunicación”, añade la experta.

“Padecer de este tipo de afasia y cualquier tipo de afasia afecta de forma significativa las distintas esferas de la vida diaria, como la participación del paciente en la esfera familiar, social y, sobre todo, laboral, de hecho la familia de Bruce Willis explicaba que las principales dificultades empezaron a manifestarse en su trabajo, ya que comenzó a olvidar sus textos, porque su afasia es un tipo de demencia y las demencias, en términos generales, suelen afectar las funciones cognitivas, principalmente la memoria, por tanto los olvidos, en este caso, de palabras, de ideas, el no poder seguir instrucciones, es lo primero que se manifiesta”, detalla.

Sobre su gravedad, la especialista advierte que dependerá de la etapa en la que se encuentra. Si en un principio los síntomas de este trastorno se asocian a no recordar palabras puntuales, con el tiempo estos aumentan a olvidar cosas, para llegar a un punto en el que los pacientes ya no pueden entregar, por ejemplo, información personal, como nombre o edad.

Tratamiento

El tratamiento de la afasia progresiva primaria va a depender de la etapa en la que se encuentre. Si los pacientes llegan en etapas tempranas, desde el punto de vista fonoaudiológico, se les ayuda a incrementar las habilidades del lenguaje, para evitar que el trastorno evolucione de forma rápida y retrasar el deterioro de quienes la padecen.

“Al aumentar estas habilidades lingüísticas, lo que hacemos es generar una especie de reserva lingüística para que, a medida que vaya avanzando la afasia, tenga más recursos en los que apoyarse, entendiendo que no vamos a poder detener el retroceso o el aumento de las dificultades del paciente”, sostiene Carrillo.

En etapas avanzadas, los fonoaudiólogos buscan compensar las dificultades comunicativas, a través de distintas estrategias alternativas de comunicación, realizando, además, un trabajo directo con la familia o cuidadores, ya que llega un punto en donde a los pacientes se les hace imposible la comunicación, requiriendo apoyos.

“En etapas avanzadas realizamos una especie de compensación comunicativa, apoyados siempre de la familia y de quienes están al cuidado del usuario. El pronóstico siempre es desfavorable, lamentablemente, al ser una enfermedad neurodegenerativa, hay que entender de que va a avanzar, porque no hay cura, no hay un tratamiento que evite que el cuadro siga avanzando. Sin embargo, podemos hacer bastante al incrementar sus habilidades para que el deterioro sea más lento, no evitarlo, sino que poder generar que estas dificultades se vayan presentando más tardíamente”, aclara la experta U. Mayor.

¿Se puede prevenir?

Lamentablemente, indica Carrillo, las enfermedades neurodegenerativas no se pueden prevenir. Lo que se recomienda, señala, es reducir al máximo los factores que pueden desencadenar una enfermedad neurodegenerativa como la demencia o la afasia progresiva primaria.

Para ello, las personas pueden realizar actividades que sean demandantes desde el punto de vista cognitivo. “Realizar actividades que nos mantengan ocupados, que hagan trabajar nuestra memoria, nuestra atención, nuestra comunicación. El relacionarnos con otros, por ejemplo, implica que nuestra memoria, nuestro cerebro, esté todo el tiempo procesando distinta información, que esté trabajando, de esa forma creamos más conexiones neuronales para favorecer nuestra actividad cerebral”, aconseja.

Asimismo, hay evidencia del beneficio directo que tiene el ejercicio físico en el cerebro, mejorando la memoria, las capacidades cognitivas y, por otro lado, el estado de ánimo, el cual impacta directamente en las funciones cerebrales. “Personas que están con algún tipo de depresión o angustia son personas que están más distraídas, que presentan más problemas de memoria, por tanto, el ejercicio físico es algo que tenemos que comenzar a incorporar en nuestras vidas, porque está comprobado que, en cierta forma, nos ayuda a reducir el riesgo de padecer enfermedades neurodegenerativas o enfermedades crónicas”, finaliza.