Entregan consejos para incentivar la actividad física en niños durante el verano

Explorar sus intereses, estimularlos con diversas alternativas y acompañarlos son elementos clave a la hora de elegir un deporte. Los beneficios, tanto físicos como emocionales, van desde fortalecer la capacidad cardiovascular, mantener o mejorar el peso y fortalecer la coordinación y la memoria, hasta potenciar la sociabilización y disminuir las “pataletas”.


“La mejor forma de incentivar la actividad física en los niños es la imitación, ver que en la casa hay interés y acompañarlos, ya sea a andar en bicicleta, jugar a la pelota o nadar, etcétera”, asegura la directora de la carrera de Kinesiología de la Universidad Mayor sede Temuco, Fanny Bracho

Además, durante el verano diversas instituciones mantienen abiertos programas dedicados a niños, en los cuales “se da mucha importancia a la actividad física y a la socialización con sus pares, lo cual no solo les ayuda desde el punto de vista físico, sino que también de salud mental”, agrega.

Las recomendaciones serían explorar los intereses del niño y estimularlos mostrándole diversas alternativas, las que deben enfocarse como panoramas entretenidos. “Recomiendo a los padres informarse respecto a los distintos programas o talleres deportivos ofrecidos para el verano. Es una muy buena alternativa para los padres que trabajamos durante enero, pues nos podemos asegurar que nuestros niños están desarrollándose en un entorno saludable, lejos de los videojuegos”, dice la académica.

Beneficios físicos y emocionales

Sobre los beneficios que tiene la actividad física para los niños, la directora Bracho señala que son múltiples. Desde el punto de vista de la salud física, por ejemplo, refuerza la capacidad cardiovascular, ayuda a mantener o mejorar el peso corporal y fortalece el sistema músculo-esquelético, la coordinación, la memoria y el sueño.

Desde el punto de vista de salud mental, en tanto, realizar actividad física en compañía “mejora la capacidad de socializar, sentirse acompañado, generar lazos de amistad, disminuye las "rabietas o pataletas" y los hace sentirse parte de un entorno”, detalla la especialista.

Los niños pueden realizar actividad física de forma diaria sin inconvenientes, destaca la académica, ya que su sistema cardiovascular responde muy bien al ejercicio. Por lo que, “si un niño desea hacer actividad física diaria, es espectacular. Hay que aprovechar el verano para realizar actividad física al aire libre que implique correr, reírse, gritar y jugar; además, podemos aprovechar la época de piscinas, ya que el ejercicio en el agua y la natación (siempre supervisados) son un ejercicio muy completo”, concluye.