Desarrollan estrategias para aumentar la tolerancia de los cultivos al estrés hídrico
El Dr. Jorge González de la carrera de Agronomía de la Universidad Mayor sede Temuco es parte del equipo que busca avanzar hacia sistemas productivos más sostenibles en el sur de Chile.
“Physiological Responses of Highbush Blueberry (Vaccinium corymbosum L.) to Combined Water Deficit and Aluminum Stress: The Role of Methyl Jasmonate in Enhancing Stress Resistance” es el nombre de la investigación de alto impacto publicada en la revista Horticulturae en junio recién pasado.
El Dr. Jorge González, académico de Agronomía de la Universidad Mayor sede Temuco, es parte del grupo de investigadores detrás de este paper en el que abordan las respuestas fisiológicas, bioquímicas y hormonales del arándano de mata alta al estrés combinado por déficit hídrico y aluminio y el papel del jasmonato de metilo en la mejora de su resistencia.
“Este estudio evalúa la aplicación de una hormona en arándanos para disminuir los efectos negativos del estrés hídrico y los altos contenidos de aluminio en el suelo, que afectan su crecimiento y producción”, precisó el investigador.
La publicación es parte del Proyecto Anillo ATE250064 "Sustainable integrative strategies to mitigate drought stress in fruit crops under climate change scenario", financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) y ejecutado por la Universidad Mayor, la Universidad de La Frontera y la Universidad Autónoma de Chile.
Jasmonato de metilo
“El arándano de mata alta se cultiva ampliamente en el sur de Chile en suelos derivados de cenizas volcánicas, donde la toxicidad por aluminio (Al3+) y el déficit hídrico suelen ocurrir de manera simultánea, limitando su rendimiento”, explicó el investigador.
En esa línea, el estudio buscó determinar las respuestas fisiológicas integradas de dos cultivares frente a estos estresores y el posible papel protector del jasmonato de metilo (MeJA). Para eso, las muestras fueron expuestas a estrés por Al3+, déficit hídrico y la combinación de ambos, con o sin aplicación de MeJA.
El estudio determinó que la aplicación exógena de MeJA mitigó los efectos del estrés al reducir la acumulación de Al (30–35%) y el daño oxidativo, mejorar el rendimiento fotosintético (40–60%) y el estado hídrico y restaurar parcialmente los niveles de auxinas y el crecimiento en ambos cultivares. “Estos resultados indican que el MeJA contribuye a la regulación de las respuestas fisiológicas y antioxidantes asociadas a la resistencia frente a la toxicidad combinada por Al y el déficit hídrico en el arándano de mata alta”, sostuvo el Dr. González.
-¿Qué efectos tiene el MeJA sobre las plantas de arándanos?
-Las plantas, al igual que los seres humanos, también tienen hormonas, clásicamente se habían definido cinco, hoy, al 2026, se han descubierto 13 hormonas vegetales. Nosotros trabajamos con tres o cuatro hormonas, pero una en particular es el MeJA, con ella hacemos aplicaciones foliares en plantas pequeñas y en plantas productivas, este estudio en particular se realizó en condiciones controladas, pero también en condiciones productivas, donde evaluamos el rendimiento, la calidad de la fruta, la parte antioxidante de ella, entonces esta hormona lo que hace es aumentar la fotosíntesis, aumentar el crecimiento, inducir la síntesis de compuestos antioxidantes e inducir otras hormonas para disminuir estos efectos negativos o tóxicos que tiene el alto nivel de aluminio en el suelo y el déficit hídrico.
Macrozona sur
Esta investigación cobra relevancia debido al incremento de las plantaciones de arándanos en la macrozona sur, desde La Araucanía hasta Los Lagos, donde además se está cultivando avellano europeo y diversas clases de berries, como la frambuesa.
En específico, el impacto del aluminio en el arándano se traduce en la inhibición del crecimiento de la raíz, particularmente de su ápice, órgano de absorción de agua y nutrientes, por lo que la planta no expresa su máximo potencial de crecimiento disminuyendo así su rendimiento en la zona.
“Esta es una investigación pionera porque revela qué mecanismo gatilla el MeJA para contrarrestar los efectos negativos en las plantaciones por altos niveles de aluminio en el suelo y por el estrés hídrico producto del cambio climático de manera combinada, ya que hasta ahora se estudiaban por separado”, detalló el Dr. González.
