Futuros arquitectos reimaginaron espacios estratégicos del Cerro Ñielol

12 propuestas fueron parte del 11º Concurso Escuela de la carrera de Arquitectura de la Universidad Mayor sede Temuco que, en esta oportunidad, contó con la colaboración de la Corporación Nacional Forestal, Conaf.


“Cerro Ñielol: Ideas de Arquitectura y Paisaje” fue el título de la décimo primera versión del Concurso Escuela de la carrera de Arquitectura de la Universidad Mayor sede Temuco, instancia académica que busca generar un espacio de trabajo colaborativo entre estudiantes, docentes y actores del territorio.

En esta oportunidad el concurso se desarrolló en torno al Monumento Natural Cerro Ñielol, área verde protegida de gran valor ambiental, cultural y paisajístico para la ciudad de Temuco, y contó con la colaboración de la Corporación Nacional Forestal (Conaf), institución responsable de su administración.

Fueron cinco días, del 16 al 20 de marzo, en los que estudiantes de primer a cuarto año, agrupados en equipos verticales, trabajaron propuesta en torno a dos desafíos de diseño: seis vinculados al mirador y zona de estacionamientos sector La Patagua y otros seis al portal de acceso y zona de estacionamientos sector Laguna Huelpil.

A través de esta experiencia, el concurso busca fortalecer el proceso formativo de los estudiantes mediante el trabajo en contextos reales, promoviendo la reflexión sobre el diseño de espacios públicos y áreas verdes protegidas, así como el vínculo entre la universidad y las instituciones públicas involucradas en la planificación y gestión del territorio.

Los ganadores

En la categoría del portal de acceso el equipo Nº 10 se quedó con el primer lugar con la propuesta: Pabellón Lineal Huepil, mientras que en la categoría mirador el equipo Nº 3 se quedó con el primer puesto con su propuesta: Frontera Roja.

Lucas Cárcamo, de cuarto año, integrante del equipo Nº 3, señaló que “es súper gratificante haber obtenido el primer lugar de nuestra categoría. Es un periodo corto de tiempo, pero bien intenso. Y sobre nuestra idea partimos por reconocer el borde que está bastante abandonado y en conjunto fuimos conversando sobre nuestras apreciaciones y nos llamó la atención los chemamull, como guardianes que se elevan y protegen este entorno natural”.

“Estamos felices con esta nueva versión porque el estímulo de la creatividad viene, justamente, con ponernos a prueba, donde logramos un trabajo de unión de estudiantes de primer a cuarto año, a través de estos talleres verticales, un excelente inicio del año académico. Los resultados, además, fueron muy buenos y estamos contentos porque ocurriera aquí, en el Cerro Ñielol, un espacio que es de todos. Este es nuestro aporte para Conaf, con quienes estaremos trabajando en más propuestas conjuntas en otros espacios que administran, buscando contribuir como carrera a una corporación tan importante como esta”, dijo el director (I) de Arquitectura, Gonzalo Rodríguez.