DIARIO MAYOR TEMUCO
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Científicos detectan mercurio en truchas de ríos chilenos y entregan recomendaciones al Estado

Científicos detectan mercurio en truchas de ríos chilenos y entregan recomendaciones al Estado

A través de un Policy Brief, investigadores del Centro IRIS presentaron ante los ministerios de Medio Ambiente, Relaciones Exteriores y ACHIPIA los niveles de bioacumulación del metal pesado en cuencas del norte, centro y sur del país, alertando sobre la necesidad de monitoreo constante y resguardo en el consumo humano.

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Investigadores del Centro Nacional de Investigación en Ríos, Invasiones y Sistemas (IRIS), una iniciativa impulsada por la U. de Concepción y la U. Mayor, detectaron la presencia y acumulación de mercurio en truchas de diversos ecosistemas fluviales de Chile, especies que forman parte de la pesca recreativa y la alimentación de comunidades a lo largo del territorio.

Ante estos hallazgos, el equipo presentó el documento de política pública (Policy Brief) titulado “Contaminación por mercurio en ríos chilenos: bioacumulación en truchas y desafíos frente al Convenio de Minamata”. El evento, realizado en el campus El Claustro U. Mayor, congregó a representantes del Ministerio del Medio Ambiente, del Ministerio de Relaciones Exteriores y de la Agencia Chilena para la Inocuidad y Calidad Alimentaria (ACHIPIA), junto con académicos y organizaciones de la sociedad civil.

El informe analizó la presencia del metal en los ríos Loa, Elqui, Choapa, Maipo, Trancura, Marchant y Róbalo, evidenciando marcadas diferencias según el grado de intervención humana y las características geoquímicas de cada zona.

Las concentraciones más altas de mercurio total en agua se registraron en las cabeceras del río Elqui, mientras que en sedimentos los valores máximos se detectaron en sectores del río Loa. En este último cauce, las truchas arcoíris presentaron las mayores concentraciones de metilmercurio, que es la forma química más tóxica del metal.

Asimismo, mediciones realizadas en el Lago Chungará (Región de Arica y Parinacota) arrojaron niveles de hasta 531,38 μg/kg de peso húmedo, lo que representa una condición de alta toxicidad pese al aislamiento geográfico del sector. En contraste, las menores concentraciones en peces se observaron en el río Trancura.

El Dr. Gustavo Chiang, investigador principal del Centro IRIS y académico de la sede Temuco U. Mayor, explicó que las truchas, al ser especies invasoras y depredadores tope de la cadena alimentaria, actúan como bioindicadores clave del estado de las aguas.

“El mercurio se transforma en metilmercurio y se biomagnifica a través de las presas. No se trata de levantar una alarma y decir que no se consuman peces; al contrario, tienen un tremendo valor nutricional, pero debemos conocer el origen de lo que comemos y determinar cuánto podemos consumir para evitar riesgos, aportando estos datos a las instituciones para resguardar especialmente a mujeres en edad fértil y niños”, dijo el Dr. Chiang.

En tanto, Cecilia Aburto, de la Oficina de Asuntos Internacionales del Ministerio del Medio Ambiente, valoró el aporte del documento y comentó que “tener acceso a esta información es fundamental para dar cumplimiento a los acuerdos y plantear una posición sólida frente a los procesos de negociación internacional. Nos permite generar políticas públicas basadas en investigación desarrollada a nivel nacional sobre sustancias críticas como el mercurio”.

En esa misma línea, el diplomático Osvaldo Álvarez-Pérez, encargado de la Agenda Química Internacional en la Cancillería y expresidente de la COP-6 del Convenio de Minamata, puntualizó que la liberación de mercurio en aguas es un área del tratado que aún requiere desarrollo. “El trabajo del Centro IRIS incorpora un acervo indispensable para fundamentar políticas nacionales con respaldo científico robusto”, concluyó.

El documento concluye con una advertencia: si bien Chile ha registrado avances regulatorios a partir del Convenio de Minamata, aún se requiere consolidar una estrategia nacional integrada que articule fiscalización, monitoreo permanente y gestión sanitaria del mercurio.

 

 

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